1

El Abrazo Pélvico (AP)

La técnica central del método: protege la zona lumbar en cada flexión doblando las rodillas.

Qué es

El Abrazo Pélvico (AP) es el corazón de My Yoga Process y la primera de sus tres claves técnicas. Es especialmente útil en las flexiones hacia adelante y en cualquier postura que implique la zona lumbar.

Consiste en acercar suavemente el tronco a los muslos, generando una compresión en el pliegue de la cadera. No se define por la perfección externa, sino por el punto donde hay estiramiento beneficioso sin dolor. Por eso lo llamamos la “verdadera asana”.

El Abrazo Pélvico en Paschimottanasana — doblar las rodillas para acercar el tronco a los muslos y proteger la zona lumbar
El Abrazo Pélvico Frontal en Paschimottanasana (My Yoga Process, figs. 3–4).

Cómo practicar

  1. Al entrar en una flexión, dobla las rodillas: esta es la clave. Libera la tensión de los isquiotibiales y permite que la espalda baja se relaje de forma natural.
  2. Lleva el tronco hacia los muslos buscando la compresión en la cadera, no en la columna.
  3. Detente en el punto donde sientas estiramiento sin dolor.

Doblar las rodillas es un gesto de suavidad y cuidado: un acto de bondad hacia el cuerpo, no una concesión.

Las tres modalidades

  • Abrazo Pélvico Frontal — la presión se reparte por igual entre ambas piernas. Puede realizarse solo con la acción del tronco o intensificarse con ayuda de los brazos (por ejemplo, Paschimottanasana).
  • Abrazo Pélvico Inclinado — la presión se dirige hacia una sola pierna (por ejemplo, Utthita Parsvakonasana).
  • Abrazo Pélvico Pasivo — la presión no proviene de la acción muscular, sino de la gravedad (Balasana) o de apoyos externos (Pavanamuktasana).

Errores comunes

  • Mantener las piernas rígidas y forzar la espalda para “llegar” más lejos.
  • Buscar la forma final en lugar del estiramiento sin dolor.
  • Comprimir desde la columna en vez de desde el pliegue de la cadera.